LLORET DE MAR, TURISMO

apartamentos lloret de marCualquiera que haya viajado a la Costa Brava, de la que Lloret de Mar es un paradigma, sabe lo que esta tierra entraña: unas playas en las que la naturaleza todavía se muestra indómita y una historia que ha quedado atrapada en monumentos como el castillo de Sant Joan o el poblado ibérico de Montbarbat.

Así, estos espectaculares edificios aguardan al viajero para narrarle su historia, mientras que sus playas se preparan para recibirle.

De hecho, no cuesta trabajo imaginar al personal del ayuntamiento acicalándola y sacándole el polvo a los asombrosos crepúsculos que se pueden captar desde sus playas. Entonces, no queda más que preparar la maleta y poner rumbo a la provincia de Gerona, en Cataluña. Concretamente, a la comarca de la Selva, a la vera de un siempre mágico Mediterráneo.

Cómo llegar

El forastero al que le guste la comodidad y rapidez de los aviones puede recurrir al aeropuerto de Barcelona, en el Prat, o al de Girona. El primero de ellos dista 75 kilómetros de Lloret, mientras que el segundo se encuentra a tan sólo 30 kilómetros. A aquéllos que se decanten por los servicios del tren, debemos informarles de que la urbe no dispone de estación de ferrocarriles. Desde esta Guía intuimos que este dato causará perplejidad en el futuro viajero, pero las quejas deben remitirlas al Consistorio. De modo que quienes deseen emplear el tren deben apearse en la estación del municipio de Blanes. Desde allí parten de forma regular diversos autobuses hacia Lloret de Mar. Éstos emplean una hora y media en alcanzar la ansiada meta. En cambio, aquéllos que no quieran despegarse de los mandos de su coche (CO2 para qué te quiero) pueden circular por las autopistas A-7 ó C-32, además de por la carretera nacional.

 

Economía

Los residentes de la ciudad han recurrido a la agricultura, la pesca y el turismo para llenar las arcas de su economía. Sin embargo, como suele suceder en todo municipio costero, la industria turística ha relegado a los restantes sectores y se ha erigido en la mayor fuente de riqueza. La “coronación económica” del turismo supone, además, el impulso de otras actividades muy vinculadas a ella como, por ejemplo, el comercio y los servicios.

 

Visitas esenciales

El castillo de Sant Joan

Fue levantado en el siglo XI d. C. y, desde entonces, se ha enfrentado a todo tipo de adversidades: asedios genoveses, terremotos, bombas lanzadas por navíos ingleses, obras de urbanización en plena década de los 60… En conclusión, este monumento, además de un legado histórico, supone un elogio a la tenacidad y resistencia.

Santuario de Sant Pere del Bosc

Este fantástico monasterio se localiza a 5 kilómetros de la villa. Su interior acoge una capilla barroca bautizada como la Mare de Déu de Gràcia. En el edificio moraron unos monjes benedictinos hasta que los franceses, de muy malas formas, decidieron echarlos “a golpe de cerilla”.

Los jardines de Santa Clotilde

Fueron diseñados sobre un acantilado emulando los jardines renacentistas. El mérito de su belleza lo comparten Nicolau Rubió i Tudurí, el diseñador, y la naturaleza, puesto que es ella la que firma cuadros de semejante belleza.

Poblado ibérico de Montarbat

Este yacimiento data del siglo IV o III a. C. En las excavaciones realizadas hasta ahora se han hallado fragmentos de cerámica propia de la civilización helénica.

 

Alrededores

Tossa de Mar

Si Ava Gardner recaló en esta villa durante el rodaje de una de sus películas, el trotamundos también querrá seguir la estela de la garbosa diva. Así que le esperamos en dicho municipio que cuenta con un recinto amurallado y espacios naturales como el macizo de Cadiretes. Asimismo, permite la práctica de actividades subacuáticas tanto para debutantes, a través de los llamados bautizos de agua, como para los curtidos en este deporte. Los interesados en la aventura pueden informarse en la siguiente web: www.tossasub.com.

 

Gastronomía

La villa de Lloret de Mar constituye una excelente sucursal de la cocina mediterránea. De hecho, el interés por la gastronomía se demuestra en eventos como las Jornadas Gastronómicas del Arroz y las Jornadas Gastronómicas de la Cuina de l´ Art. Estas últimas, que se consagran a la cocina de diseño, se celebran durante el mes de octubre y en ellas los maestros se exprimen las seseras para alumbrar platos desconcertantes. En cuanto a las primeras, que acontecen en abril, suponen un monumento a la huella marinera de la urbe con platos de arroz y pescado cocinados con el mimo propio de la tierra.